Flor del árbol de las manitas. Foto: Areli Díaz/Quadratín Edomex.
Flor del árbol de las manitas. Foto: Areli Díaz/Quadratín Edomex.

El árbol de las manitas

El árbol de las manitas (Chiranthodendron pentadactylon) es una especie endémica y amenazada de los bosques nublados de México y Centroamérica. Su nombre náhuatl, macpalxóchitl, une las palabras mano, flor y árbol: sus cinco estambres rojos parecen los dedos de una mano.

Los pueblos mesoamericanos lo conocían y cultivaban por sus propiedades medicinales. Aparece en el Códice de la Cruz-Badiano de 1552, y en 1795 Joseph Dionisio Larreátegui lo describió científicamente a partir del célebre ejemplar de Huitzila, en Toluca, que Alexander von Humboldt visitó en 1803. Ese árbol, de unos trescientos años, fue declarado árbol notable y patrimonial de Toluca en 2024.

En su hábitat natural, el bosque nublado ocupa menos del uno por ciento del territorio y sigue bajo presión por la tala, la agricultura, los incendios y el crecimiento urbano.

Flor Manita

David Guajardo Ruz fundó Flor Manita, la única Unidad de Manejo Ambiental (UMA) del país dedicada a reproducir el árbol de las manitas. Desde 2019, el árbol se reproduce en viveros y en la UMA, y cada vez se planta más en parques y espacios urbanos.

Flor Manita tiene capacidad para reproducir unos 950 árboles al año; nueve de cada diez semillas germinan. El proyecto ha mapeado cerca de 50 ejemplares en el Estado de México y sus árboles han llegado al Centro Cultural Mexiquense, a escuelas y a la Universidad Autónoma del Estado de México, donde en 2023 se plantó un ejemplar donado en la Facultad de Ciencias Agrícolas.

David Guajardo Ruz (izquierda) en una plantación de árbol de las manitas.
David Guajardo Ruz (izquierda) en una plantación de árbol de las manitas.

Fuentes

← Volver a la página principal